15 nov. 2013

Prevención del Ciberbullying


Pantallas Amigas nos ofrece esta completísima web sobre el CIBERBULLYING. En ella podemos encontrar información, sensibilización, formación, prevención, intervención y recursos didácticos contra el ciberacoso.

14 nov. 2013

Cómo Proteger la Privacidad en WhatsApp en 7 Pasos

Algunos consejos para utilizar WhatsApp cuidando la privacidad



WhatsApp es una de las aplicaciones que más utilizamos en nuestro día a día, sino la que más. No en vano, se ha convertido en el rey indiscutible de los servicios de mensajería instantánea y mes tras mes corona la lista de las apps más vendidas de la App Store.

Sin embargo, una aplicación de estas características también tiene sus riesgos y es el peligro que puede suponer para nuestra intimidad si no hacemos un buen uso de ella. A continuación os damos 7 claves básicas para proteger vuestra privacidad usando WhatsApp.


1. El doble tick no indica que el mensaje haya sido leído
Sin duda, se trata de una de las leyendas vivas del WhatsApp y algo que todos nos hemos preguntado alguna vez que hemos utilizado el programa. Rotundamente no, los dos ticks no quieren decir que el mensaje haya sido leído, como bien tuvieron que explicar los desarrolladores de la propia app.
Así que ya sabéis, se acabó aquello de ‘por qué no has contestado al mensaje si los has leído‘.



2. Borra el historial de conversaciones periódicamente
Hacer limpieza de tu historial de conversaciones en WhatsApp es tan esencial como hacerlo del propio sistema operativo. Nunca sabemos cuando podemos perder el móvil o alguien ajeno puede tener acceso a él, así que no conviene mostrarle todos los datos y declaraciones que realizamos a través de WhatsApp.
Para hacerlo podemos borrar frases aisladas, desde dentro del propio chat de conversación a través del botón ‘Editar‘, o hacerlo de modo mucho más práctico, borrando una conversación completa a través del menú principal pulsando también sobre el botón ‘Editar‘.

3. Oculta la última hora de conexión
¿A quién no le ha traído problemas la última hora de conexión? Ya sea porque no hemos contestado a algún amigo o porque nos hemos conectado en una hora en la que supuestamente estábamos ocupados, la última hora de conexión puede convertirse en una tortura.
Para desactivarla tan solo tenemos que dirigirnos a Ajustes – Ajustes de Chats – Avanzado. Aquí veremos que aparece una única opción que dice ‘Última hora en línea‘, desmarcamos la casilla y a partir de ese momento nadie podrá ver nuestra última conexión (esto sólo funciona en la versión para iPhone). Eso sí, nosotros tampoco podremos ver la de los demás.

4. Desactiva el guardado automático de archivos
Una de las nuevas características introducida en las últimas versiones de WhatsApp es el ‘Auto-guardado de archivos‘. Esto supone un problema y es que absolutamente todas las imágenes que te envíen se guardarán automáticamente en tu Carrete. ¿Imagináis lo que puede ser eso en un grupo de 30 personas?
Para desactivarlo debemos dirigirnos a Ajustes – Ajustes de Chats y desmarcar la casilla que dice ‘Auto-guardar archivos‘.

5. Bloquea a los contactos que no te dejan vivir
¿Quién no tiene un contacto pesado en WhatsApp? Sí, aquel que te habla a todas horas y espera que tu hagas lo propio con él. Si ya estás cansado de esa situación, no lo dudes, bloquéalo y vive tranquilo.
Bloquear a un contacto es tan fácil como ir a Ajustes – Ajustes de Chats – Bloqueado y añadir a todos los contactos que te hagan la vida imposible. Si algún día quieres volverlo a admitir, sólo tendrás que eliminarlo de la lista.

6. Abandona los grupos de WhatsApp insoportables
Los grupos son otra de las pesadillas que nos podemos encontrar en WhatsApp. Si el número de este asciende de las 15 personas ya puedes comenzar a preocuparte: no te van a dejar tranquilo.
A riesgo de parecer borde, lo mejor que podemos hacer es abandonar el grupo. Para hacerlo debemos seguir el mismo procedimiento que para borrar una conversación: botón ‘Editar’ desde el menú de Chats y listo.

7. Personaliza tu estado
Algunas veces hay que dejarles claro a nuestros contactos que estamos ocupados y que no queremos ser molestados. Para ello, a veces lo mejor es personalizar nuestro estado para mostrar que estamos en una situación en la que no podemos hablar.
IPadizate no garantiza el éxito de este método.

Como hemos visto en La información, WhatsApp es una herramienta maravillosa para estar comunicados con nuestros contactos de una forma rápida y directa, pero hay que andar con mucho cuidado y, ante todo, siempre preservando nuestra privacidad.

¿Cuáles de estas claves ponéis en práctica?

Fuente: Globedia (Artículo de Daniel Peris)

13 nov. 2013

10 Consejos básicos contra el ciberbullying


  1. No contestes a las provocaciones, ignóralas. Cuenta hasta cien y piensa en otra cosa.
  2. Compórtate con educación en la Red. Usa la Netiqueta.
  3. Si te molestan, abandona la conexión y pide ayuda.
  4. No facilites datos personales. Te sentirás más protegido/a.
  5. No hagas en la Red lo que no harías a la cara.
  6. Si te acosan, guarda las pruebas.
  7. Cuando te molesten al usar un servicio online, pide ayuda a su gestor/a.
  8. No pienses que estás del todo seguro/a al otro lado de la pantalla.
  9. Advierte a quien abusa de que está cometiendo un delito.
  10. Si hay amenazas graves pide ayuda con urgencia.

Fuente: Ciberbuylling. Ciberacoso escolar entre menores (by Pantallas Amigas)

12 nov. 2013

Nuevas guías de Tuenti para usuarios, padres y educadores.

En Tuenti han creado guías específicas para usuarios, padres y educadores basándose en su propia experiencia. En ellas, encontrarás información sobre el funcionamiento de Tuenti, consejos de seguridad y mucho más para hacer un uso seguro y responsable de esta red social muy utilizada por los menores.

En enlace para descargar las guías del Centro de Ayuda de Tuenti es el siguiente: Nuevas guías Tuenti



O, si lo deseas, te las puedes descargar directamente desde aquí.






Guía Tuenti para usuarios







Guía Tuenti para padres







Guía Tuenti para educadores




11 nov. 2013

11 claves para que nuestros hijos sean felices

Hijos felices
Hay muchas claves para que nuestros niños sean un poco más felices, muchas de ellas no cuestan ningún esfuerzo y no nos paramos a pensar que un poco de tiempo y dedicación hará que nuestro niños se sienta importante, reafirme su autoestima y en definitiva se sienta más feliz. Nosotros a través de http://sanamente.com os dejamos estas 11 claves para hacerlos un poco más felices
  1. No juzgar a la persona, sino los hechos. Si tu hijo hace algo mal no debemos decirle que es un desastre, sino decirle que lo ha hecho mal en ese momento puntual y explicarle por qué.
  2. No ignorarle siempre que requiera nuestra atención. A veces, los padres llevan un ritmo de vida tan acelerado que se olvidan de prestar atención a sus hijos.
  3. Valorar lo que hacen bien y elogiarle al máximo. Nunca debemos comparar a un hermano con otro, esto repercutiría en su autoestima.
  4. Animarle para que se esfuerce en valorar sus capacidades. Todos tenemos virtudes y defectos. Deben aceptarlo y potenciar sus virtudes.
  5. Decir palabras de ayuda y aliento, sin culparle de sus consecuencias y limitaciones. Si suspende un examen no debemos regañarle, castigarle y “menospreciarle” si no que debemos animarle a que estudie más para el próximo examen.
  6. Tener en cuenta sus sentimientos y emociones, aunque nos resulten irrelevantes. No catalogarlas de niñerias ya que aunque sean niños también pueden sufrir por el mundo que le rodea.
  7. Estimular conductas equilibradas y emociones, de acuerdo con lo que sabemos que la persona es capaz de dar. Unas normas claras mejorarán la autodisciplina.
  8. Valorar el esfuerzo que se hace para alcanzar algo, aunque no se consiga. Es importante animar a los hijos cuando han fracasado.
  9. Ser consecuente con los criterios propios y defenderles ante los demás, aunque éstos no concuerden con ellos.
  10. Ser tolerante, aceptar las diferencias entre las personas y sus gustos. De esta manera, llegarán a ser personas empáticas.
  11. Evitar la superprotección. Es importante que sean capaces.
Fuente: Portal de Educación Infantil y Primaria

La imagen es de José Antonio Galloso (de Flickr) bajo licencia Creative Commons.

8 nov. 2013

Tranki pap@s: Cómo evitar que tus hijos corran riesgos en Internet

Libros recomendados

Tranki pap@s: Cómo evitar que tus hijos corran riesgos en Internet es un manual ameno, sencillo y de lenguaje directo cuyo objetivo es que padres, madres y educadores aprendan todo lo necesario respecto a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC).

De la mano de dos expertos en la materia y basándose en casos reales, Tranki pap@s ofrece consejos útiles y concretos para que los padres, madres y educadores sepan cómo evitar y afrontar los peligros que la Red puede presentar a los pequeños navegantes.

7 nov. 2013

Do y Mi descubren a Mozart - Familias Lectoras

Do y Mi descubren a Mozart es el título del cuento que el propio Wolfgang Amadeus Mozart acompañado por Vanesa Barrera ha venido a contarnos al cole para el programa Familias Lectoras.

¡Muchas Gracias Vanesa!


6 nov. 2013

10 reglas de oro para que nuestros hijos amen la lectura

Son 10 sencillas pautas que harán que nuestros hijos e hijas aprecien y amen la lectura, recuerda que no hay edad para empezar pero cuanto antes empieces a mostrarle libros a tu hijo más fácil resultará que tenga interés por ellos.


10 reglas de oro para que nuestros hijos/as amen la lectura:



1. Explicar y leer cuentos, desde bien pequeños, porqué de este modo les ayudamos a desarrollar su lenguaje y su imaginación.

2. Ser un modelo a seguir, es importante que nuestros hijos nos vean leer de vez en cuando, ya sea el periódico, una revista o una novela. De este modo transmitimos el mensaje que la lectura es importante.

3. Tener varios libros en casa adecuados a su edad, debemos tenerlos en un lugar donde ellos tengan acceso fácil y permites que escojan el que quieran cuando quieran. Pero nunca obligarlos a leer o mirar un libro si no quieren.Yo tengo algunos en un cesto en el suelo, los de imágenes para el pequeño y otros para el más mayor. Ninguno de los dos sabe leer, pero ambos desean mirar y hojear, mirar y preguntar ... Está en tus manos despertarles el interés y la curiosidad.

4. Llevar un libro siempre donde vayamos, ya sea cuando tengamos que ir al médico o a un restaurante, los niños se aburren fácilmente cuando tienen que estar esperando así que ... haz que se entretengan leyendo, no hay una actividad mejor, pueden ser libros con imágenes, cómics, cuentos, ...

5. Dejar que nos lean a nosotros. A los niños les encanta que les prestemos atención, así que si les apetece leer un libro en voz alta y explicárnoslo ... adelante, que lo hagan sin problema. Siéntate a su lado y permite que te lean su libro favorito, y si aún no saben leer no pasa nada, porqué eso indica que sienten mucho interés por la lectura, de este modo alimentan su imaginación y aumentan sus capacidades lingüísticas.

6. Dedicar un tiempo diario a la lectura. No es necesario pasar una hora, pero si es así mucho mejor, lo importante es organizar, planificar y dedicar un momento diario para la lectura. Podemos hacerlo juntos, a la hora de acostarnos o bien durante la tarde, buscar un lugar cómodo y dedicar de 15 a 30 minutos a leer. Dependiendo de la edad de nuestros hijos podemos leer con ellos sus cuentos o libros o bien que cada uno de nosotros lea su libro o revista. Al finalizar podemos explicarnos qué es lo que hemos leído y qué hemos aprendido de nuestra lectura.

7. Crear un lugar especial para la lectura. Relacionado con el punto anterior, podemos buscar un lugar en casa especialmente dedicado al tiempo de lectura, buscaremos un lugar cómodo y tranquilo, un lugar donde tengamos ganas de estar sin distracciones y con pocos ruidos.En este lugar podemos colocar todos los libros que quieran leer o los que ya han leído, revistas, cómics, material que creemos nosotros, ...

8. Crear material para la lectura. Nosotros mismos podemos crear nuestro propio material de lectura, no es necesario ser un escritor de éxito ni tener grandes habilidades. Dejarnos llevar por la imaginación es lo único que necesitamos.
  • Siéntate con tu hijo e inventar una historia conjuntamente, si él no sabe escribir, hazlo tú por él, puedes recortar dibujos o imágenes de revistas y pegarlas, o que él dibuje ilustrando lo que estáis escribiendo, ...
  • Una vez finalizado, pídele que te cuente la historia o que la lea si ya es capaz de hacerlo. Es una actividad fantástica que recomiendo que pongáis en práctica de vez en cuando.
9. Ir a la biblioteca de vez en cuando o visitar la sección infantil de nuestra librería. Deja que observen, toquen y hojeen. Despierta su curiosidad e interés por los libros que nunca han visto.

10. Regalar libros. La próxima vez que le quieras comprar un regalito a tu hijo piensa en un libro, un libro es para siempre, promueve su curiosidad por el mundo, estimula la imaginación, amplia su vocabulario, organiza su mente, ...

5 nov. 2013

Internet está modificando la forma de leer y procesar la información de niños y adolescentes

Fuente: Kidsandteensonline

Durante miles de años, los seres humanos adquirimos la información necesaria para relacionarnos con el entorno físico y con los demás, a través de la experiencia directa. La mayor parte de la información llegaba, lentamente, después de observar fenómenos y situaciones con nuestros propios ojos. El cerebro era alimentado también por relatos e informaciones procedentes de las experiencias vividas por otras personas, que trasladaban de forma verbal lo que habían visto con sus ojos, o escuchado con sus oídos. La transmisión de la información se realizaba de forma oral, con todas las ventajas e inconvenientes que esto supone, y de una forma evidentemente muy limitada y condicionada, fácil de alterar y sometida a la degeneración del mensaje propia del boca a boca.

Hace aproximadamente 5.000 años, con la creación de la escritura y la lectura, se produce una auténtica revolución en nuestro cerebro. Para adaptarse a la lectura, el cerebro tuvo que reorganizarse, permitiendo el desarrollo de largas y cada vez más complejas argumentaciones, acompañadas de multitud de datos que no era necesario memorizar en su totalidad, y dando lugar a pensamientos mucho más reflexivos. La lectura puso en marcha todo un proceso de desarrollo creativo. La imaginación y las investigaciones de unos, permitieron que otros continuaran creando hasta convertir en realidad muchas de las cosas que hoy nos rodean.
Pero, incluso este fabuloso cambio tuvo sus detractores y enemigos. Así es, nada menos que Sócrates, personaje sobre el que habría mucho que decir, consideraba que la escritura traería más problemas que beneficios. Afirmaba que la dependencia de la letra escrita alteraría para peor la mente de las personas. Defendía que la escritura amenazaba con convertirnos en pensadores menos profundos intelectualmente, menos sabios y menos felices. Nada menos… Por suerte y con el paso del tiempo se fueron imponiendo los argumentos defendidos por Platón, que veía en la escritura una oportunidad, aunque durante los primeros siglos estuviera reservada sólo a una minoría privilegiada.

El segundo cambio importante se produciría con la adopción de la lectura silenciosa. Así es, durante siglos la lectura fue algo practicado por unos pocos y siempre en voz alta, con el objetivo de transmitir. Entorno al año 380, San Agustín se sorprende al ver a San Ambrosio leer sin abrir la boca ni emitir sonido alguno… La lectura en silencio, para el propio lector, trajo consigo todo un mundo de reflexiones, variedad y diversidad en las interpretaciones y autoconciencia. Permitía pararse, debatir consigo mismo sobre lo leído, releer, etc.

El tercer cambio se produjo entre los siglos XII y XIII, con la aparición y generalización en el uso de las palabras y los signos de puntuación. En efecto, durante siglos y siglos los manuscritos estuvieron formados por tediosos encadenamientos de letras, sin espacios que permitieran separar las palabras o detenerse ante puntos o comas. El lector debía realizar ímprobos esfuerzos por interpretar finalmente el contenido y sentido de las letras encadenadas que acababa de leer.

El cuarto cambio supuso una verdadera revolución, así como la popularización de la escritura, la lectura e incluso la cultura y el pensamiento en todas sus formas. A mediados del siglo XV, el orfebre alemán Johannes Gutemberg inventa la imprenta. Los escasos y artesanales libros dan paso a la edición y distribución de miles de ejemplares por toda Europa. Obras antes apenas leídas comenzaron a estar al alcance de los ciudadanos del momento. Los precios y los tiempos de edición se redujeron enormemente, y la demanda de libros se disparó. Según los cálculos realizados por Michael Clapham en “Printing”, en los cincuenta años posteriores a la invención de la imprenta, se editaron tantos libros como los reproducidos por los escribas europeos a lo largo de los mil años precedentes. A finales del siglo XV más de 250 ciudades europeas tenían ya imprenta, y circulaban más de 12 millones de libros. Pero este maravilloso invento también tuvo sus detractores… Muchos comenzaron a preguntarse si era bueno que todo el mundo pudiera tener acceso a la información… Y no digamos ya si se trataba de información, contenidos u opiniones que podían no ser compartidos por el poder imperante en el momento. Según señala Joad Raymond en “The Invention of the Newspaper: English Newbooks”, el primer censor oficial de libros que hubo en Inglaterra planteó que la tipografía estaba trayendo más daño que beneficio a la cristiandad. Pero, como todos sabemos, la imprenta no sólo no cesó de imprimir libros, sino que gracias a ella la Biblia es el libro más difundido del mundo..

Y, finalmente, el quinto cambio también debe ser considerado una revolución: la escritura y lectura digitales a través de internet. La web 2.0 ha convertido además a las personas en productoras de información, y no sólo en meras consumidoras. Blogs, redes sociales, webs temáticas, foros, etc, etc, están permitiendo que cualquier ser humano con una conexión a internet pueda comunicar algo al resto del mundo con posibilidad de ser accesible para unos 2.500 millones de usuarios. Según los datos publicados por Science en el año 2011, la humanidad actual genera cada 2 días la misma información generada por nuestra especie durante casi 5.000 años. Es decir, 5 Exabytes de información cada 48 horas.

El acceso a la información hoy en día es digital: menos del 0’1% de la información generada en la actualidad está en papel. El 99,9% de la información se encuentra disponible sólo en formato digital. Cada minuto que pasa se realizan 2 millones de consultas en Google. Es decir, el buscador es el principal y omnipresente medio de búsqueda de información para niños, adolescentes y adultos.

Y he aquí que, tal y como señalan investigadores y neurocientíficos de todo el mundo, la forma en que adquirimos la información influye en nuestra forma de percibirla y de transmitirla. El tipo de actividad mental que desarrollamos configura nuestro cerebro y la distribución de las neuronas. Tenemos la suerte de estar dotados de una herramienta extremadamente sensible, con una fabulosa característica que conocemos como NEUROPLASTICIDAD. El cerebro se modifica a sí mismo. No es estático ni rígido. Las neuronas establecen nuevos caminos, ponen en marcha nuevos circuitos neuronales y abandonan otros que quedan obsoletos. Algunas neuronas son descartadas, pero otras muchas pasan a engrosar y reforzar los nuevos caminos. La economía del reciclaje manda en el cerebro.

Pues bien, la herramienta que utilizamos para leer y para escribir nos condiciona. Sea la que sea… El propio Nietzsche afirmaba que desde que había comenzado a escribir con una máquina de escribir, no sólo su prosa sino incluso sus pensamientos se habían visto condicionados. El paso del papel a la máquina supusieron pare él un cambio importante. No podía ni imaginar lo que supondría más tarde el paso al cibertexto…

¿ES DISTINTO LEER INFORMACIÓN EN LIBROS A LEERLA EN PÁGINAS WEB?

Pues sí. Los estudios que lo ponen de manifiesto son muchos y muy variados. Uno de ellos es el realizado por el Dr. Jakob Nielsen, Director del Grupo Nielsen Norman que cofundó con el Dr. Donald A. Norman (ex vicepresidente de investigación de Apple Computer). Tras la realización de un estudio de seguimiento ocular, concluye que los usuarios de internet no realizan una lectura lineal, sino que “escanean” la pantalla. Los usuarios realizan una “lectura en F”. Leen las dos primeras líneas, y bajando por la izquierda vuelven a detenerse en el centro. Después abandonaban de nuevo la lectura lineal y bajan hacia la parte inferior izquierda. Las mismas conclusiones han sido obtenidas por otras entidades como el Laboratorio de Investigación de Usabilidad de Software de la Universidad Estatal de Wichita.

Según las investigaciones de Jakob Nielsen, las personas realmente leen menos del 20% del contenido de una página web. Así mismo, concluye que muchos usuarios dedican hasta un 69% de su atención al lado izquierdo de la pantalla, y sólo el 30% a la parte derecha.

Un estudio realizado entre jóvenes de 12 a 18 años por el University College of London, dirigido por el Profesor David Nicholas, determinó que los adolescentes necesitan mucho menos tiempo para encontrar una información en internet que los adultos. Son seis veces más rápidos que sus mayores. Pero, del mismo modo, el estudio concluye que internet disminuye la capacidad de concentración, así como la capacidad de los jóvenes para leer y escribir textos largos.

La empresa israelí de software ClikTale, recogió durante dos meses datos del comportamiento de un millón de visitantes de páginas web. Averiguó que en la mayoría de los países los usuarios de internet sólo pasan entre 19 y 27 segundos en cada web que visitan. Nunca leen una página entera.

Los estudios realizados por Ziming Liu, Catedrático de Biblioteconomía de la Universidad Estatal de San José, indican que está surgiendo un comportamiento lector basado en la pantalla, en el que la lectura se realiza en forma de exploración, de manera aleatoria, ni lineal ni fija y centrada en la búsqueda de palabras clave.

La psicóloga del desarrollo Patricia Greenfield, profesora en la Universidad de UCLA, repasó en 2009 más de cincuenta estudios sobre los efectos de los medios de comunicación en la inteligencia de las personas y su capacidad de aprendizaje. La conclusión fue la siguiente: el creciente uso de la Red está debilitando nuestras capacidades para el “procesamiento profundo” que permite “la adquisición consciente del conocimiento, el análisis inductivo, el pensamiento crítico, la imaginación y la reflexión”.

La verdad es que después de leer tantos artículos e investigaciones, no es difícil quedarse con la idea de que la lectura en internet está desestabilizando nuestros cerebros, hasta el punto de que puede llegar a producirse una involución. No obstante, creo que debemos ser mucho más objetivos, y situar cada cuestión en su contexto antes de sacar una conclusión.

¿LA LECTURA EN INTERNET ES COMPATIBLE CON LA LECTURA LINEAL DE LIBROS?

Creo que esta es la verdadera cuestión. Personalmente, como muchos de ustedes, pongo en práctica lo que considero son dos formas de lectura muy distintas, utilizadas siempre en función de las circunstancias. Leo, o “escaneo”, cientos de páginas web todos los días. Pero lo hago para buscar e identificar informaciones concretas. Sin esta forma de lectura, tan desarrollada por los adolescentes de hoy, tardaríamos muchas horas en determinar si la información contenida en una web responde a lo que estamos buscando o no. Es cierto que con la práctica se puede descartar un contenido en pocos segundos. La lectura en “F” me parece muy lógica. Leemos los encabezados y las primeras líneas para determinar si nos interesa, y después bajamos por la izquierda porque es donde empiezan los párrafos tras un punto y aparte.¡Pero no hacemos esto sólo en internet! Lo hacemos también cuando hojeamos un libro de una estantería para saber si puede interesarnos, o cuando pasamos las páginas de una revista, o incluso cuando aun leemos algún periódico en papel.

Y lo cierto es que no he dejado de leer libros. Y no los “escaneo”, sino que realizo una lectura lineal, reflexiva y en profundidad, como hacemos todos cuando leemos un libro o un artículo que nos interesa (aunque sea tan largo como este). Creo, sinceramente, que ambas formas de lectura responden a necesidades distintas y son absolutamente compatibles y NECESARIAS.

EL HECHO DE QUE DOS FORMAS DE LECTURA PUEDAN CONVIVIR, NO QUIERE DECIR QUE VAYAN A HACERLO…

En efecto, esta es la siguiente cuestión que debemos plantearnos. Personalmente, como seguramente usted mismo/a, he pasado los primeros 30 años de mi vida leyendo libros, de forma lineal y reflexiva. Durante todo ese tiempo se han asentado en nuestros cerebros toda una serie de estructuras y circuitos neuronales, la mayoría de los cuales permanecen. No me inicié con la lectura en internet, ni he tenido que compaginar la lectura “tradicional” con la lectura “digital” hasta hace pocos años. La verdad es que no debemos asumir que los niños adoptarán ambas formas de lectura sin problemas, y sabiendo diferenciar perfectamente entre una y otra. Y no debemos asumirlo porque sabemos cómo funciona nuestro cerebro…:
Nuestro cerebro es un ahorrador nato. De hecho, siendo tan pequeño consume el 20% de toda la energía que utiliza nuestro organismo. Parte de su trabajo consiste en optimizar recursos y ser “sostenible”. Si puede hacer algo de una forma más sencilla y que suponga menos esfuerzo LO HARÁ. Leer siempre de la misma manera es más fácil que tener que cambiar de registro y hacerlo de dos formas distintas en función de las circunstancias. Si una forma de lectura se realiza mucho más que la otra, el cerebro reforzará los procesos asociados para que cada vez nos resulte más fácil y sencillo leer así. En definitiva, la afianzará.
No nos engañemos, la lectura de una página web o un contenido online bien diseñado resulta mucho más atractiva, en especial para los más pequeños. La mezcla de colores, fotografías, imágenes en movimiento, vídeos, banners, enlaces a otros sitios, etc, satisfacen la constante e innata curiosidad de nuestro cerebro. Muchos y muy diversos estímulos pueden tenerlo entretenido disfrutando con cada nuevo impacto, con cada nuevo descubrimiento, pero sin permitirle finalmente centrar su atención y profundizar dejando a un lado las distracciones.

CONCLUSIÓN

Sinceramente, creo que existe el riesgo de que en los más pequeños, que no tienen años de experiencia en la lectura lineal y reflexiva, terminen adoptando y afianzando una forma de lectura en “escaneo”, que no permite profundizar en los contenidos, con una necesidad constante de cambiar de tarea para recibir nuevos estímulos, y muy dada a la distracción.

Y a tenor de los resultados señalados en el último informe PISA, lo último que necesitamos es que la comprensión lectora de los niños y adolescentes sea aun peor.

Pero NO podemos tampoco convertirnos en los Sócrates de nuestro tiempo, ni en los censores que desconfiaban de los nuevos inventos. La lectura en “F” es necesaria y fundamental ante la cantidad ingente de información que circula por internet. Es una adaptación a un nuevo entorno que no podemos ni debemos perder. Es más, debe entrenarse. Los niños y adolescentes están ya realizando ese entrenamiento. Pero hoy, más que nunca, es necesario reforzar la lectura lineal y reflexiva que permite PROFUNDIZAR, ASIMILAR y AFIANZAR información, datos y conceptos. Esto también debe entrenarse. Más que antes, sin lugar a dudas.

Obliguemos a nuestro cerebro a esforzarse. Puede hacerlo (¡y en el fondo le gusta!). Es vital que los niños y adolescentes de hoy lean libros enteros, profundicen y reflexionen sin distracciones. Nos jugamos más de lo que pensamos. En este momento, que los niños lean libros debe ser una prioridad para padres/madres y educadores. Debe ser una prioridad para toda la sociedad.